Dios no promete caminos fáciles
Iglesia Peña de Horeb
Pastor Benjamín CalderaPrédica:
"Dios no promete caminos fáciles"
Salmos 37:23-24
(IPH Audiovisuales)
En un mundo que vende la "prosperidad instantánea" y los atajos al éxito, el pastor Benjamín Caldera resonó con una verdad cruda y a la vez profundamente consoladora: “Dios no promete caminos fáciles, pero sí un camino firme.”
En el corazón del Servicio de Oración matutino de hoy en la Iglesia Peña de Horeb, el pastor Benjamín tomó como faro el Salmos 37:23-24, desmantelando la idea de una vida de fe blindada contra la adversidad. La congregación, en su mayoría compuesta por rostros marcados por la lucha diaria, escuchó que el camino ordenado por Dios no es una autopista sin baches, sino una ruta en la que "el tropiezo está contemplado, pero la caída definitiva, jamás."
El Pastor Caldera fue enfático: "La Biblia no dice que no vamos a caer. Dice que 'cuando caiga, no quedará derribado'. ¿Lo ven? Dios se deleita en nuestros pasos, pero también en nuestra capacidad de levantarnos con Su mano sosteniendo la nuestra."
"es común escuchar a personas decir que los caminos del evangelio es algo muy fácil e incluso predicadores que les encanta ofrecer el evangelio de las ofertas para alcanzar más seguidores.
Dios no promete caminos fáciles. Jesucristo mismo dice: si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo, tome su cruz y dígame. Esto nos indica que debemos dejar a un lado nuestros placeres mundanos y entender que nuestra cruz requiere sacrificios.
La Distinción entre Caer y Ser Derribado
El sermón se centró en la crucial distinción que hace el salmista David: "Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él se deleita en su camino. Cuando caiga, no quedará derribado, porque Jehová sostiene su mano" (Salmos 37:23-24).
Señala el pastor Benjamín "Confía en quien dirige tu ruta y augura una llegada segura. Es Dios mismo quien ordena tus pasos y también quien dará la aprobación, a modo que este seguro, que el padre se agrada de tu camino. No debes emprender nada en la vida sin la dirección de Dios".
El pastor Caldera explicó que la fe no anula la realidad del dolor humano. "Tendremos problemas económicos, enfrentaremos desilusiones y sí, vamos a tropezar. Pero la mano de Dios no es una alfombra mágica que quita el obstáculo, es el salvavidas que te impide ahogarte cuando caes en el agua", afirmó, capturando la atención de los presentes.
Caminar con Dios es avanzar con certeza. Jamás podremos tener mayor certeza que cuando caminamos de la mano de Dios, haciendo la voluntad escrita en su palabra. (Josué 1:8-9) Seamos pues también como Enoc que caminó con Dios y desapareció, es decir, volo al cielo porque se lo llevó Dios.
El mensaje apuntó directamente a aquellos que se sienten culpables por sus debilidades o por no lograr una perfección irreal. El gozo de Dios, según el pastor, no está en la infalibilidad del cristiano, sino en la rectitud de su corazón que, incluso en el error, se levanta buscando nuevamente Su dirección.
El pastor Benjamín Caldera
"No se frustre con el barro del camino. Entienda que si hoy tropieza, ese mismo tropiezo ya estaba incluido en el plan divino," sentenció el pastor. "Dios no nos sostiene para evitar la caída, sino para garantizar el levantamiento."
Dios se deleita en el camino del justo, no porque sea fácil, sino porque sabe que Su mano es suficiente para sostenerlo, sin importar qué tan empinado o resbaladizo sea el sendero.
El único camino que Dios garantiza es el que termina en Él. Y en ese viaje, aunque haya lágrimas en la noche, siempre habrá Su mano extendida al amanecer.
El pastor concluye con estas palabras "Siempre he predicado que el evangelio es una carrera de aliento basado en la enseñanza del apóstol Pablo o lo podemos ver también como una carrera de obstáculos, Pero que ellos no aparecen allí para detenernos sino más bien para someternos a prueba a fin de que salgamos victoriosos con esfuerzos que nos preparan para nuevas batallas y victorias." Amén.

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