Faltan solo cuatro eventos proféticos
La voz del Pastor
Iglesia Peña de HorebPastor Benjamín Caldera
Faltan solo Cuatro eventos proféticos.
Apocalipsis 15:1-8
Comunicación y Audiovisuales
Un ambiente de profunda expectación y gozo espiritual llenó la Iglesia Peña de Horeb el pasado domingo, mientras los hermanos se congregaban para un servicio de adoración y alabanza que prometía no solo elevar sus espíritus, sino también anclar sus corazones en las verdades proféticas.
Su mensaje se centró en Apocalipsis 15:1-8, un pasaje que describe a los siete ángeles con las siete plagas postreras, la culminación de la ira de Dios.
El pastor Caldera comenzó su exposición con una impactante afirmación: "Hermanos, solo faltan cuatro eventos proféticos para que veamos el cumplimiento pleno de la Palabra de Dios".
Dijo, "Según la Biblia solo faltan Cuatro eventos proféticos para que suceda el regreso de Cristo a la tierra. Podrían ocurrir en cualquier momento. Muchas señales ya han ocurrido y estás cuatro están por activarse, y cuando lo hagan ya no habrá marcha atrás".
Esta declaración resonó en el santuario, invitando a una reflexión profunda sobre la urgencia de los tiempos. Aunque no detalló cada uno de los cuatro eventos en su introducción, el énfasis recayó en la inminencia del regreso de Cristo y la necesidad de una preparación espiritual constante.
Señala el pastor Benjamín, "el fin de la gracia. La oportunidad de arrepentirse está por cerrarse. El tiempo de la misericordia tiene fecha de caducidad y ese día se acerca. Aquellos que no han recibido a Cristo háganlo y los que están alejados vuelvanse a Dios antes que sea demasiado tarde.
La adoración de los vencedores
Con una voz llena de convicción, el pastor Caldera desglosó el capítulo 15, destacando la escena de aquellos que habían vencido a la bestia y a su imagen, de pie sobre un mar de vidrio mezclado con fuego, entonando el cántico de Moisés y el cántico del Cordero.
En ese sentido proclama el predicador, "el tiempo de angustia. Cuando la gracia termine el Espíritu Santo ya no estará obrando en la tierra, y los que se estén sellados quedarán totalmente a Merced del enemigo. Es allí donde satanás hará sus últimos desastres contra la humanidad irredenta.
La adoración de los vencedores
Con una voz llena de convicción, el pastor Caldera desglosó el capítulo 15, destacando la escena de aquellos que habían vencido a la bestia y a su imagen, de pie sobre un mar de vidrio mezclado con fuego, entonando el cántico de Moisés y el cántico del Cordero.
En ese sentido proclama el predicador, "el tiempo de angustia. Cuando la gracia termine el Espíritu Santo ya no estará obrando en la tierra, y los que se estén sellados quedarán totalmente a Merced del enemigo. Es allí donde satanás hará sus últimos desastres contra la humanidad irredenta.
"Esta visión", explicó el pastor, "nos muestra a los redimidos de todas las tribus y naciones que han permanecido fieles en medio de la tribulación. Su adoración no es meramente un acto ritual, sino una expresión gloriosa de victoria y reconocimiento de la justicia de Dios".
"La imposición de la marca de la bestia (dice el pastor), vendrá una decisión final y muchos la tomaron por presión, miedo o comodidad, Pero al hacerlo se apartaran para siempre del propósito de Dios. Sin esta marca no podrás comprar ni vender y está será la gran presión satánica para que cedas a ser marcado con el 666.
El pastor Caldera enfatizó cómo, "Las siete plagas no son un capricho divino", afirmó, "sino la manifestación de la justicia perfecta de un Dios santo que no puede coexistir con el pecado. Cada una de estas plagas, aunque terribles, es un testimonio de Su carácter inmutable y de Su paciencia agotada con la maldad del mundo".
Al concluir su prédica, el pastor Benjamín Caldera hizo un llamado ferviente a la santidad y al arrepentimiento. Recordó a los presentes la necesidad de estar vigilantes y preparados, no con temor, sino con la esperanza arraigada en la promesa del regreso de Cristo. "Si solo faltan cuatro eventos proféticos para que todo se cumpla", instó el pastor, "¿cómo estamos viviendo nuestras vidas? ¿Estamos listos para encontrarnos con Él?"
El Pastor para culminar dijo, "Todas estás cosas narradas en la Biblia, son inexorables. Ocurrirán sin más dilación ¿Qué haremos ante esta advertencia; desobedeceremos o nos arrepentiremos para que Dios tenga misericordia de nosotros? Hoy es tiempo de salud, antes de que sea demasiado tarde".
La Iglesia Peña de Horeb, una vez más, fue un faro de luz y esperanza, recordando a todos que, en medio de la inminente consumación de los tiempos, la verdadera victoria se encuentra en la adoración y obediencia al Rey que viene.






Comentarios
Publicar un comentario