"EL MEJOR PADRE DEL MUNDO"


Pastor Benjamín Caldera 

Grupo Radar, adoración y alabanza 


La congregación atenta


Los niños homenajearon a los padres


Los servidores atentos 


Al servicio con amor


 La voz del Pastor

Predicación: "El Mejor Padre del Mundo"
Predicador: Pastor Benjamín Caldera
Texto Bíblico: Mateo 7:9-11


Mario Manzanares

En una mañana cargada de expectativa en Acarigua, el pastor Benjamín Caldera nos condujo a un viaje de profunda reflexión sobre la paternidad divina, bajo el evocador título "El Mejor Padre del Mundo". Basado en el pasaje de Mateo 7:9-11, el mensaje resonó con una verdad simple, pero poderosamente transformadora: la incomparable naturaleza del amor y la provisión de Dios como nuestro Padre celestial.

El pastor Caldera inició su predicación invitándolos a considerar la figura de un padre terrenal, con todas sus virtudes y, a veces, sus limitaciones. Con empatía, reconoció que las experiencias con padres humanos pueden variar, desde el amor incondicional hasta la ausencia o el dolor. Sin embargo, rápidamente nos dirigió hacia la revelación de Jesús: una paternidad que trasciende cualquier ideal o experiencia humana.

El corazón de la predicación giró en torno a la pregunta retórica de Jesús en Mateo 7:9-10: "¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra; o si le pide un pescado, le dará una serpiente?" Con una elocuencia pausada, el pastor Benjamín desglosó la lógica divina. Argumentó que, si incluso los padres humanos, con todas sus imperfecciones —Jesús los describe como "malos" en comparación con la perfección divina— saben dar "buenas dádivas" a sus hijos, ¿cuánto más nuestro Padre celestial?

El punto central del mensaje fue el contraste abrumador entre la provisión humana y la divina. El pastor enfatizó que Dios no solo da cosas buenas, sino que Él es la fuente de todo bien. Nos recordó que nuestras peticiones a Dios no caen en oídos sordos ni son respondidas con negligencia o malicia. Por el contrario, Su respuesta siempre es perfecta, amorosa y diseñada para nuestro mayor bien, aunque a veces no comprendamos de inmediato su forma.

La predicación culminó con un llamado a la confianza y a la seguridad en el carácter de Dios. El pastor Caldera subrayó que la paternidad de Dios es sinónimo de fidelidad inquebrantable, amor ilimitado y provisión constante. Animó a la congregación a acercarse a Dios con la plena seguridad de que Él desea dar cosas buenas a quienes le piden, recordándonos que, en Él, encontramos al verdadero y único Mejor Padre del Mundo.

La sala quedó imbuida de una atmósfera de esperanza y gratitud, mientras cada oyente fue desafiado a reflexionar sobre la profundidad del amor paternal de Dios, un amor que supera toda expectativa y que está siempre disponible para aquellos que se acercan a Él con fe.
La prédica del pastor Benjamín Caldera no solo nos recordó una verdad bíblica, sino que también nos invitó a vivirla, experimentando la bondad incomparable de nuestro Padre celestial.

El predicador pastor Benjamín Caldera 

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Es verdad que Dios quita y pone Reyes?

"Aunque y con todo yo me alegraré"

"Con la unción hasta en los huesos"