La naturaleza Inmutable de Dios
Servicio de adoración y alabanza
Iglesia Peña de Horeb
Prédica
"La naturaleza Inmutable de Dios"
Pastor Benjamín Caldera
Cita bíblica: Números 23:19-20
Marío Manzanares (Comunicación y Audiovisuales)
La iglesia Peña de Horeb en su servicio de adoración y alabanza, su pastor Benjamín Caldera, en su predicación llevó una predica que título " La naturaleza Inmutable de Dios" tomada del libro de Números 23:19-20 que dice: "Dios no es hombre, para que mienta, no hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿Y no hará? Hablo ¿Y no ejecutará? He aquí, he recibido orden de bendecir; Él dió bendición, y no podré revocarla."
"Abramos nuestros corazones y nuestras palabras al libro de Números, en medio de una historia de intrigas y profecías, encontramos está joya de verdad eterna, una declaración que nos ancla en la tormenta y nos da esperanza firme.
El Dios altísimo por propia naturaleza posee la virtud sobrenatural de la inmutabilidad. Él es el único que jamás miente ni cambia de parecer, fueron las palabras de inicio de l predicación del pastor Benjamín Caldera.
Nos señala en su prédica, "en una conversación del profeta Balaam con el rey Balak, este le dijo: Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Para enfatizar la naturaleza Inmutable de Dios.
Nos dice el pastor: "estás palabras pronunciadas por el profeta Balaam, un hombre contratado para maldecir a Israel, terminan siendo una poderosa afirmación de la fidelidad inquebrantable de nuestro Dios. Hoy, exploraremos la profundidad de esta verdad: la naturaleza Inmutable de Dios.
DIOS NO ES HOMBRE
"A diferencia de los humanos que somos propenso al engaño y la inconstancia Dios es consistente y confiable aunque Balaam era malvado , su afirmación es cierta. Anteriormente el rey Balak de Moab le había pedido a Balaam para que maldijera a Israel, pero Dios le dijo a Balaam que no lo hiciera.
Balaam comienza, nos señala el predicador, contrastando la naturaleza de Dios con la del hombre. ¡Qué diferencia tan abismal! Los serés humanos somos propensos al cambio, a la inconsistencia. Nuestras palabras pueden ser huecas, nuestras promesas frágiles, sujetas a nuestras emociones cambiantes, a nuestras limitaciones y a nuestra pecaminosidad. Mentimos, nos arrepentimos de lo que decimos, fallamos en cumplir nuestras promesas, a veces por malicia, otras por debilidad. Pero Dios...¡Dios no es así! Él trasciende nuestras limitaciones. Su ser no está sujeto a la volubilidad humana. Él es la roca firme en un mundo de arenas movedizas. Su verdad es absoluta, su carácter es constante. No hay sombra de variación en Él. (Santiago 1:17).
"NI HIJO DE HOMBRE PARA QUE SE ARREPIENTA"
Nos dice el pastor Benjamín: "Jehová no quería que Balaam maldijera, pero Balak lo vuelve a tentar con promesas de honrarle abundantemente. Así que Balaam sube sobre su asna para ver a Balak. Jehová envía un Ángel, pero el asna sí y le habla: -Que te he hecho para que me golpees-.
El arrepentimiento en el hombre a menudo implica reconocer un error, cambiar de parecer o lamentar una acción. Pero, ¿Puede el Dios perfecto, el Dios omnisciente, el Dios infinitamente sabio, equivocarse hasta el punto de necesitar arrepentirse? ¡Absolutamente no!.
Su plan es perfecto, nos aclara el predicador: "desde el principio. Su conocimiento abarca el pasado, el presente y el futuro con una claridad inigualable. Lo que él decreta, lo lleva a cabo con precisión y poder. Su inmutabilidad no significa rigidez o falt de compasión, sino una firmeza amorosa en sus propósitos. Él no cambia de opinión porque su opinión es siempre la mejor, la mas justa y la más sabía".
¿ACASO DIOS DICE Y NO HACE?
"Está e una pregunta retórica poderosa que resuena en nuestros corazones. ¿Alguna vez Dios ha fallado en cumplir su palabra? La historia bíblica, desde Génesis hasta Apocalipsis, es un testimonio fiel de su cumplimiento. De Abraham, a Moisés, a David se cumplieron con exactitud. La venida de Jesús, la promesa central de la redención, se hizo realidad en el tiempo perfecto. Y sus promesas para nosotros hoy, ¿Son acaso menos seguras? ¡De ninguna manera¡ El mismo Dios que hablo y creó el universo, el mismo Dios que nos ha dado promesas preciosas en su Palabra. Podemos descansar en la certeza de que Él es fiel para cumplir cada una de ellas".
"He aquí, he recibido orden de bendecir; Él ha bendecido, y yo no puedo revocarlo" en el contexto de Números, Balaam fue contratado para maldecir a Israel, pero la mano de Dios intervino. Dios había, determinado de decir a su pueblo, y ningún poder terrenal podría frustar su propósito. La bendición de Dios es irrevocable cuando está basada en su eterno amor y su pacto. Para nosotros hoy, esto nos llena de esperanzas. Aquellos que hemos sido llamados y justificados por la gracia de Dios a través de la fe en Jesucristo, hemos recibido una bendición que nadie puede revocar. El amor de Dios es incondicional y su fidelidad eterna. Podemos enfrentar los desafíos de la vida con la confianza de que Dios está de nuestro lado, bendiciendonos con su gracia y su poder".
Empezó como profeta Pero en el registro de su muerte ya no se le llama profeta sino adivino, porque amaba el premio de la maldad. Comenzó bien, pero tuvo un final horrible. Yo te he tratado así antes. Luego Dios le permite ver al Ángel. La historia de Balaam, no tuvo un final feliz, porque no obró con la convicción de que Dios cumple su palabra.
Concluye el pastor Benjamín Caldera diciendo: "Dios había advertido a Israel que no hiciera las cosas que Balaam los animará a hacer, pero Israel no obedeció y comenzó adorar ídolos.
Que podemos decir con convicción: "Mi roca y mi Fortaleza, mi Libertador, mi Dios, mi Roca en quien me refugio" Salmo 18:2. Amén





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